He visto cada vez
con mayor frecuencia como muchos hombres se van “rindiendo” ante la
vida. Da igual si tienen 20, 35, o 50 años, si vienen de familias acomodadas o
viven en la pobreza, si son obreros o intelectuales. Es una constante que se da
con distintos grados y matices, pero no deja de repetirse. Para entender qué
significa que un hombre “se rinda ante la vida”, partamos de las bases
biológicas y antropológicas de los humanos.
Tres son los “instintos”
naturales del HOMBRE:
1.-Sobrevivir
(obtener recursos para sí mismo, su pareja, hijos, comunidad…)
2.-Reproducirse
(tener parejas romántico/sexuales, familia, perpetuar la especie y su linaje)
3.-Trascender
(ya sea en la academia, el arte, la cultura, el deporte, la política, etc., es
decir dejar un legado para cuando ya no estemos en este mundo)
Todos los hombres
tenemos de una u otra manera estos instintos básicos naturales, no obstante,
pocos los desarrollan en su conjunto.
Un hombre se “rinde
ante la vida” cuando:
·
Deja de cuidar su físico, salud, aspecto
exterior
·
Trabaja en lo que no le gusta, no emprende,
no construye nada
·
No incursiona en ningún arte, deporte,
academia o cultura
·
Deja de buscar parejas sexuales, o deja “morir”
sin motivo válido la relación y/o familia que ya tiene
- Permite que los demás (familia, pareja, amigos, colegas, clientes, vecinos...) le maltraten sin haber dado motivo para ello
·
Se encierra en sí mismo, no sale de su “cueva”
(la cueva es una metáfora que pueden ser los videojuegos, el licor, redes
sociales, etc., todo lo que sirva para evadirse de la realidad)
·
Deja de intentar mejorar, cambiar, avanzar…
¿QUÉ PARÁMETROS SE
JUZGAN EN LOS HOMBRES?
Voy a expresar
algo que quizás incomode a muchas personas, pero la verdad por difícil que sea,
es el único camino a seguir.
Nuestra civilización
y sociedad se han construido por cerca de 10 mil años, durante los cuales los
hombres se categorizan, jerarquizan y determinan según su:
·
Clase social a la que pertenecen
·
Profesión, oficio o actividad económica a
la que se dedican
·
Color de piel y origen étnico
·
Patrimonio (bienes raíces, vehículos,
cuentas bancarias, joyas que tienen)
·
Apellido y linaje
·
País, ciudad, barrio de origen y/o
vivienda actual
·
Altura, peso y vestimenta
·
La religión, filosofía o creencias políticas
que profesan o apoyan
·
Arte o deporte que practican o si no
practican nada
Esto es una
realidad indiscutible, no voy a entrar en valoraciones morales de si es bueno o
es malo pues eso pertenece al ámbito subjetivo de cada persona, familia y
comunidad. Quizás todo esto cambie con el transcurso del tiempo y el avance de
la civilización…pero hoy por hoy así es la realidad.
MI EXPERIENCIA PERSONAL
Yo me encuentro cursando
lo que en psicología y sociología se denomina DÉCADA DORADA DEL HOMBRE,
soy abogado de profesión y poeta de vocación, soltero y sin hijos, abriendo
camino al andar, liderando a un sector de la sociedad y con tórridos romances
sucesivos.
Seguir un camino
bien definido que aporte valor al mundo y te permita disfrutar la vida tiene su
lado complejo, pero, al mismo tiempo, es muy gratificante.
Muchas veces estuve
tentado a “rendirme”: juicios que claramente no avanzaban por triquiñuelas
sospechosas de algunos jueces y funcionarios públicos, ciertos clientes desleales
que apuñalan por la espalda, problemas de salud, amores no correspondidos o
correspondidos a medias, conflictos familiares…sin embargo, hay algo dentro de
mi que siempre, siempre, siempre, me inspira, motiva, anima a seguir adelante,
a levantarme una y otra vez…y no, NO ES ALGO MÁGICO, sino más bien algo OBJETIVO
Y PRAGMÁTICO.
PRIMERO,
una MENTE LÚCIDA, BIEN PROGRAMADA: los seres humanos utilizamos sistemas de
creencias y valores para caminar por la vida, esto simplifica nuestro accionar
diario, pero si son creencias erróneas, limitantes o fuera de la realidad nos
estancan e incluso destruyen. De ahí la importancia de siempre programar,
desprogramar y reprogramar la mente con conocimientos científicos, dialécticos,
de avanzada.
SEGUNDO,
tener un NIVEL ÓPTIMO DE TESTOSTERONA. La testosterona no es cualquier hormona,
es la PRINCIPAL HORMONA DEL HOMBRE. Si sus niveles están bajos viene la depresión,
falta de enfoque, dirección, bajo deseo sexual, impotencia, miedo a la vida.
Subir la testosterona mediante dieta alta en proteínas, grasas y minerales como
zinc y selenio; tomar sol, hacer ejercicio de fuerza, dormir lo suficiente y
estar en contacto permanente con mujeres.
TERCERO,
aprender a gestionar los NEGOCIOS Y LAS RELACIONES SOCIALES: la vida es un
constante intercambio de energía y valor, para recibir tienes primero que dar,
aportar algo valioso y entonces el mundo te regresa tus conocimientos y
esfuerzo mediante dinero, parejas, fama, estatus, etc.
AQUÍ ESTOY, SIGO Y
SEGUIRÉ
A lo largo de casi
una década he logrado convertirme en guía para algunas personas, principalmente
hombres de todas las edades, gente que nos hemos conocido en la profesión de
abogado, en el deporte de calistenia o en cuestiones artísticas-literarias,
otros que por “a” o “b” razón han accedido y sintonizado con mi
mensaje.
Desde esta tribuna
literaria y de conocimiento, expreso que aquí sigo y seguiré independientemente
del tiempo y de la cantidad de “seguidores/lectores” que tenga. Que mi vida se
constituya en ejemplo para las actuales y futura generaciones.
Nicolás
Gualle
ABOGADO,
ESCRITOR y CREADOR DE CONTENIDO
Contactos:
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nicoega@yahoo.com.ar
Whatsapp:
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Pág.
Web: https://nicolasgualle-escritos.blogspot.com