“Las mujeres
levantaron banderas de democracia y progreso; vistieron mandiles de medicina e
investigación; se opusieron a las guerras de opresión; formaron clubs y sindicatos;
liberaron el arte y su sexualidad; dirigieron importantes procesos académicos…todo
esto lo hicieron NO contra el hombre, sino JUNTO a los hombres, a sus padres,
hermanos, hijos, compañeros y esposos. Tal fue el feminismo durante el siglo XX”
Cada 8 de marzo se
conmemora el Día Internacional de la Mujer como de costumbre. Sin embargo, esta
ocasión es muy distinta a las anteriores por los grandes y graves acontecimientos
que están sucediendo en el mundo.
Este día ha perdido
gran parte de su significado e importancia histórica, presente y futura.
El día de la mujer
nació producto de una huelga obrera en 1908 en la fábrica Cotton, Nueva York,
EEUU, donde murieron 129 mujeres. La fecha exacta sigue a discusión entre
historiadores y sociólogos, pues muchos archivos se perdieron con el tiempo o
fueron ocultados intencionalmente por gobiernos y empresas para tratar de
evitar la conmemoración de tales acontecimientos.
El movimiento
feminista tiene larga historia: nació de la mano de las sufragistas inglesas del
siglo XIX, de la socialdemocracia alemana de fines del siglo XIX comienzos del
siglo XX, y del movimiento bolchevique ruso de la primera mitad del siglo XX. Es
decir, en su impulso y composición estaban los trabajadores y líderes sociales
de los principales países industrializados.
El feminismo de
entonces levantaba reivindicaciones tales como:
·
¡Pan y trabajo para todos!
·
¡Alza general de salarios!
·
¡Libertad de pensamiento y expresión!
·
¡No a las guerras de opresión!
·
¡Solidaridad y fraternidad entre los
pueblos del mundo!
·
¡Derecho de la mujer al divorcio!
·
¡Derecho de la mujer al voto!
·
¡Derecho de la mujer a la educación!
El movimiento
feminista del siglo XX era impulsado principalmente por los sindicatos y
gremios, por los artistas y líderes sociales; su esencia era democrática,
popular y progresista.
Hoy en día muchas
cosas han cambiado y no necesariamente para bien de la sociedad.
El movimiento
feminista ha sido cooptado, tomado, por el Estado, las grandes corporaciones y
las ONG’s; lo cual implica un cambio total del discurso y las reivindicaciones.
Ahora el centro
del discurso de un sector de la cúpula “feminista” es, en términos generales:
·
Guerra de los sexos
·
Revanchismo hacia el hombre en general
·
Rechazo a tener hijos
·
Aborto legal (este tema se tratará a fondo en otro ensayo)
·
Rechazo a la forma de familia biológica
·
Subsidios, pagas, etc., a la mujer por el
solo hecho de ser mujer
Muchas mujeres son
arrastradas por esta vorágine, que finalmente termina en un desgaste total para
la sociedad, y en un gran beneficio político/económico para el gobierno y las
fundaciones.
La sociedad del
siglo XXI, y específicamente del año 2022, tiene grandes retos por delante,
tales como: la pandemia del covid19, las guerras de opresión en Ucrania y otros
países, el hambre y desempleo de millones de personas en todos los continentes,
la enfermedad mental de aproximadamente el 30% de la sociedad… en ese complejo
escenario se vuelve más urgente que nunca RECUPERAR EL SIGNIFICADO HISTÓRICO DEL
DIA DE LA MUJER. No es de mayor utilidad en la actualidad el simple discurso
vacío y publicitario de “mujeres empoderadas” o similares.
Se necesitan
consignas como:
·
¡Mujeres y hombres unidos por una nueva
sociedad!
·
¡Pan, paz y libertad para el mundo!
·
¡Libertad de pensamiento, expresión y
organización!
·
¡Fraternidad entre los pueblos del mundo!
·
¡Ni machismo, ni feminismo extremo,
luchemos por la equidad de género!
·
¡NO a la guerra de los sexos, SÍ a la
fraternidad entre hombres y mujeres!
·
¡Más hospitales, medicinas y médicos para
cada pueblo!
Mujeres y hombres
no somos algo antagónico, sino complementario tanto en lo biológico como lo social.
Desde el hecho tan sencillo, pero de gran importancia que para concebir un
nuevo ser humano se requiera la COOPERACIÓN de un hombre y una mujer cada uno
con sus respectivas células sexuales y reproductivas.
Para criar niños y
sacar adelante a una comunidad fue y es necesaria la COOPERACIÓN de muchos
hombres y mujeres, sólo así hemos sobrevivido como especie humana y como civilización
a lo largo de milenios. Por ende, aquellos discursos de odio entre mujeres y hombres,
o revanchismo, jamás podrán tener acogida por ser antinaturales y antihistóricos.
Se deben defender
los derechos de las mujeres como colectivo específico, en concordancia con los
derechos de los hombres, los derechos de los niños, los derechos de los adultos
mayores, los derechos de lo trabajadores, los derechos de los productores, etc.
Finalmente, no
olvidar que nunca podrá existir la “igualdad” entre hombres y mujeres porque NO
somos iguales: tenemos hormonas y órganos distintos, estrategias reproductivas y
de sobrevivencia distintas, nos desarrollamos y envejecemos de forma distinta;
sin embargo, como seres racionales y civilizados, podemos y DEBEMOS luchar por
la EQUIDAD DE GÉNERO, es decir que la sociedad se organice de tal manera
que se brinden oportunidades a hombres y mujeres en función de sus requerimientos,
posibilidades, necesidades y capacidades.
Nicolás
Gualle
ABOGADO,
ESCRITOR y CATEDRÁTICO
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Web: https://nicolasgualle-escritos.blogspot.com