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Abg. Nicolás Gualle 0998725157

miércoles, 15 de enero de 2020

MASCULINIDAD Y FEMINIDAD, SIGLO XXI


Empezaremos este artículo basado en la nueva sociología y psicología dejando en claro nuestro mensaje central:
‘Ni machismo, ni feminismo extremo, luchemos por la equidad de género y un mundo nuevo’
‘Que la sociedad y el mundo vuelvan a su esencia, hombres y mujeres somos complemento y no competencia’
Dicho esto, entremos en materia. Desde aproximadamente las décadas de 1990 y del 2000 en adelante, diversos gobiernos, corporaciones y ONG’s vienen promoviendo una tenaz distorsión sobre cuestiones de género, destruyendo la masculinidad, levantando un feminismo extremo alejado completamente de sus raíces históricas democráticas y fomentando una absurda ‘guerra de los sexos’.
Es todo un discurso sistemático a través de programas de televisión, música comercial, redes sociales, prensa, conferencias, etc., en los cuales se promueve la guerra de los sexos, ya sea de forma abierta o soterrada.
Así por ejemplo se plantea como tesis del feminismo extremo, postmodernista:
-existe un sistema patriarcal falo-centrista opresor
-todo hombre es un potencial violador
-las mujeres deben gobernar
-las mujeres deben ‘empoderarse’, encabronarse contra el género masculino
Simultáneamente se promueve lo anti-masculino, construir generaciones de hombres débiles, sumisos, que se avergüencen de su sexualidad y la escondan o tapen, que no tengan mayores propósitos en la vida, en definitiva hombres beta.
¿Qué intereses existen detrás de todo este discurso de ‘guerra de los sexos’, anti-masculinidad y feminismo extremo?
El actual sistema mundial se está viniendo abajo (Occidente y Oriente), y por un lado no es conveniente que existan muchos hombres alfa porque un alfa es líder de por sí, cuestiona las cosas, emprende proyectos más allá de una autoridad o gobierno, etc., en cambio el hombre beta es fácil de manipular, controlar, que se dedique a trabajar, consumir, votar electoralmente y morirse, por eso requieren masas y masas de hombres beta, y los pocos alfas que queden que se pasen a defender al sistema. Por otro lado, si generan discordia y lucha entre hombres y mujeres así tienen distraídos a sus 'esclavos' modernos, pues si los hombres y mujeres no tienen sexo o no logran emparejarse, pasarán día y noche buscando las formas, estrategias, para tenerlo.
Es simple, revisen la pirámide de Maslow, antes que filosofar, hacer arte, cultura o política, ciencia o investigación, primero debes tener cubiertas las necesidades fisiológicas básicas: comida, ropa, techo y sexo.
¿EXISTEN ROLES DE GÉNERO EVOLUTIVOS?
Los seres humanos tenemos, a grandes rasgos, un 50% de programación genética y un 50% de programación cultural; es decir, por un lado ya venimos programados en nuestro ADN para ciertos comportamientos como el hecho de comer, dormir, evacuar y aparearse; por otro lado otras conductas y habilidades son enseñanza y condicionamiento como leer y escribir, modales, conceptos filosóficos, etc.  Lo primero viene por decirlo así ‘de paquete’, en tanto que lo segundo va cambiando dialécticamente con el devenir del tiempo, los avances científicos, las revoluciones sociales, etc.
Desde ese punto de vista sí existen ciertos roles de género que vienen a partir de la misma naturaleza: por ejemplo el instinto de crianza de niños (as) es mucho más acentuado en las mujeres que en los hombres; en tanto que el instinto de cacería, de estrategia, está más presente en los hombres.
En cambio otros roles de género son construcciones sociales como el que la mujer cocine y el hombre mantenga el hogar, cuando ambos pueden hacerlo simultáneamente o por turnos.
Nuestra lucha siempre será por la EQUIDAD DE GÉNERO, y ojo no decimos ‘igualdad de género’ porque hombres y mujeres NO somos iguales, tenemos distintas hormonas y ciclos biológicos, distintas estrategias reproductivas, conductas diferentes, etc.; en cambio la equidad es dar a cada quien lo suyo, en base a sus necesidades y capacidades.
MASCULINIDAD Y FEMINIDAD
La dialéctica nos enseña sobre la unidad y lucha de contrarios, ley de la contradicción que está presente en prácticamente todo lo existente en la Naturaleza, la Sociedad y el Pensamiento.
Los hombres tenemos alta carga de la hormona masculina denominada ‘testosterona’, pero también fluye en nuestra sangre un poco de ‘estrógenos’, la hormona femenina. Y a la inversa, las mujeres tienen altas dosis de estrógenos en su sangre pero al mismo tiempo un poco de testosterona. Es decir, hombres y mujeres somos parte complementaria en el ciclo de la vida.
¿Qué es lo masculino?
Algunas feministas extremas la reducen al hecho de ser un hombre machista, maltratador y abusivo. NADA QUE VER!
La masculinidad sana y constructiva es en esencia:
-fortaleza
-estrategia
-liderazgo
-virilidad
-filosofía
-valentía
¿Qué es lo femenino?
La feminidad es en esencia:
-delicadeza
-afectividad
-coquetería
-sutileza
-crianza
-lenguaje corporal
Esto no significa que hombres y mujeres tengamos comportamientos y conductas que únicamente sean masculinas o femeninas, de forma rígida e inflexible, pero sí que dependiendo del género sean más acentuadas en uno u otro caso.
Así por ejemplo es más natural y objetivo que sea la mujer quien esté apta para el cuidado de la descendencia, dado su mayor capacidad de afectividad, lenguaje corporal e instinto de crianza. No significa que un hombre no pueda criar a un niño (a), sino que es una cualidad más femenina que masculina.
Por otro lado, es más natural y objetivo que sean los hombres quienes se dediquen a las labores de construcción dado su mayor desarrollo óseo y muscular; no significa que una mujer no pueda dedicarse a esta actividad, pero sí que la fortaleza es una cualidad más masculina que femenina.
En síntesis hay que defender la MASCULINIDAD y FEMINIDAD como esencias complementarias; y, forjar resistencia contra todo el condicionamiento y manipulación social postmodernista, pero hacerlo de forma proactiva:
-defender la masculinidad sana y constructiva
-defender el auténtico feminismo democrático, rechazar el feminismo extremo
 -no a la ‘guerra de los sexos’
-promover la equidad de género
-NO a la misoginia, misandria o misantropía, los seres humanos (hombres y mujeres) somos buenos por naturaleza, la cooperación y auxilio mutuos están en nuestros genes, caso contrario nos hubiéramos extinguido hace milenios
-si existen cantidad de hombres y mujeres ‘dañados’ es por programación cultural, ingeniería social secreta que debemos rechazar
-desprogramarse y reprogramarse de forma constante y permanente con conocimiento científico, música energética, comida sana, deporte, lecturas, meditación, relaciones sociales constructivas, películas y arte de avanzada
Nicolás Gualle
ESCRITOR y CONFERENCISTA
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viernes, 10 de enero de 2020

EL RENACIMIENTO


La época dorada de la humanidad en la que volvieron la esperanza y la luz
Hoy vamos a hablar de un tema muy importante en la evolución de la humanidad: el RENACIMIENTO, prácticamente olvidado, menospreciado y deformado por quienes dirigen la sociedad, y que sin embargo NO es meramente historia, sino presente, actualidad e incluso futuro.
Quizás no exista otra época social con tantos y tan profundos cambios como lo fue el Renacimiento. Cada etapa es única, y otras pueden complementarla como una secuencia inevitable, en este caso la Ilustración y la Dialéctica, estas dos últimas las estudiaremos en próximas entregas.
En los siglos XIII y XIV el mundo vivía en una época muy oscura, en medio de un sistema económico feudal, de reyes, señoríos y castas; adicionalmente el catolicismo se había apoderado del mundo occidental principalmente de Europa, mientras que en el Oriente gobernaba el Islam. Ambas sociedades eran muy religiosas y decadentes, vivían en medio de guerras territoriales y devotas como las ‘cruzadas’.
Hubo un fenómeno biológico masivo que descompuso aún más el antiguo mundo medieval: la peste negra, que a lo largo de los años 1300 – 1350 desoló los campos de Europa, matando a cerca de un tercio de su población. Esto fue el resultado de una profunda y severa crisis del sistema feudal: la productividad venía decayendo, las condiciones de vida eran insalubres y las masas de campesinos estaban desnutridos, todo esto fue el caldo de cultivo perfecto para que el bacilo de la peste negra se diseminara tan rápido y de forma tan letal entre las poblaciones de Europa, Asia y África en el siglo XIV.
Por otro lado, una nueva clase social emergía en medio de las entrañas del viejo mundo feudal: la burguesía, cuyo nombre proviene de los habitantes y comerciantes de los ‘burgos’, que eran los puntos de encuentro y comercio entre los territorios de un feudo y otro. En esta etapa la burguesía es mercantilista, produce y vende mercancías manufacturadas, es una clase social que comienza a acumular capital y poder, reconocimiento social y va dando forma a una cultura progresista, cuestiona el viejo poder feudal y eclesiástico.
Estos fueron en grandes rasgos los antecedentes históricos del Renacimiento.
El RENACIMIENTO se desarrolla entre los siglos XV y XVI fundamentalmente en la Europa occidental, teniendo como epicentro la ciudad de Florencia, Italia. Se constituye como un amplio movimiento cultural y científico, que cuestionó muchos de los dogmas de la época.
Se realizan grandes inventos como la imprenta aproximadamente en el año 1440 por el alemán Johannes Gutenberg, que contribuyó así a romper el monopolio cultural y académico del clero y la nobleza. Otro gran invento de aquella época fue el telescopio de Galileo Galilei con lo que la humanidad expandió su conocimiento del universo y así aumentó su conciencia estelar.  
En el ámbito de la literatura tenemos la gran obra ‘Don Quijote de la Mancha’ escrita por el español Miguel de Cervantes Saavedra y publicada por vez primera en el año de 1605, un libro que ha marcado a muchas generaciones de escritores y cuyo mensaje, entre otros, es el de ‘cambiar el mundo’ y una campaña por los valores de la justicia, la bondad, la belleza y la libertad.
Otro de los grandes logros del Renacimiento (olvidados hoy en día) es el surgimiento de los modernos ‘polímatas’, es decir personas con grandes y muy variados conocimientos científicos, artísticos y humanísticos puestos al servicio de la sociedad; siendo uno de los casos más destacados el del florentino Leonardo Da Vinci, quien fue al mismo tiempo pintor, anatomista, arquitecto, paleontólogo, ​artista, botánico, científico, escritor, escultor, filósofo, ingeniero, inventor, músico, poeta y urbanista.
El Renacimiento pone a los seres humanos como el centro de la vida y del universo, es decir se promueve el antropocentrismo, contra el teocentrismo oscurantista y reaccionario que dominó Europa por siglos. Antropocentrismo que incluso hoy en día tiene cierta vigencia, pues desde gobiernos y corporaciones se promueve la misantropía (odio a la humanidad, a la sociedad) como una forma de dividir, dispersar y manipular a la juventud; cuando lo que está mal no es la sociedad en sí misma sino una parte de ella conformada por politiqueros, falsos predicadores, magnates opresores, burocracias y militaristas. 
En el plano artístico tenemos grandes pinturas y esculturas de personajes como Rafael, Donatello, Miguel Ángel, Botticelli, que tenían un toque humanístico, cada vez más alejado de la religión.
En esencia durante la época del RENACIMIENTO se produce un movimiento cultural y científico que comienza a cuestionar la teología y se lanza hacia la modernidad, hacia el racionalismo: el uso de la razón aplicado a la sociedad y la naturaleza. Se forja la corriente denominada ‘humanismo’ cuyo eje se centra en el hombre y el mundo que le rodea, más que en las cuestiones divinas y espirituales.
El Renacimiento corresponde a un movimiento impulsado por la naciente burguesía europea, en ese entonces una nueva clase social democrática y revolucionaria, que puso en cuestión al viejo poder medieval y sacudió los cimientos del feudalismo, cuyo golpe final lo daría más tarde con el movimiento conocido como la Ilustración o Siglo de las Luces. Pese a sus limitaciones filosóficas e históricas, el Renacimiento es una de las cumbres más altas en la historia de la humanidad y en la evolución del conocimiento, por lo que debemos retomar su estudio, análisis y extracción de lecciones en la academia, la cultura, la ciencia.
Más aún, hay que luchar por un segundo RENACIMIENTO, que buena falta le hace al mundo actual lleno de postmodernismo, decadencia, guerras, opresiones, destrucción de la naturaleza, etc. Un nuevo RENACIMIENTO sucederá a lo largo de este siglo XXI, es inevitable para la humanidad entera, debe renacer, renovarse, cambiar bajo el riesgo de extinguirse si no lo hace pues los conflictos y la decadencia están llegando a límites peligrosos.
Desde luego, el RENACIMIENTO que se viene ya no puede ser liderado por la burguesía, pues la burguesía actual y desde el siglo anterior es una clase social monopólica, reaccionaria, en descomposición que no tiene nada que ver con los burgueses del Renacimiento; la única clase social capaz de llevar a cabo otro Renacimiento es el proletariado, la última clase de la historia y por ende la más avanzada, junto a lo mejor de la intelectualidad, clases y capas medias de la sociedad.
Nicolás Gualle
ESCRITOR y CONFERENCISTA
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Aportar valor a la sociedad y disfrutar la vida:

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¡Ser un hombre renacentista, ilustrado y dialéctico!